El estrés es un conjunto de reacciones fisiológicas que preparan al organismo ante situaciones de acción.

Pero comúnmente se entiende como estrés, un sentimiento de malestar, cansancio  o tensión física o emocional, que puede provenir de cualquier sentimiento o pensamiento que te haga sentir frustrada@ o nervios@, es la reacción de tu cuerpo ante alguna demanda o situación amenazante.

«Estrés» viene del latín stringere ‘apretar’​ y derivado del inglés es «fatiga de material». 

Según la Real Academia Española el estrés es una «Tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves».

¿El estrés es positivo?

Aquí entramos en una gran distinción de lo que es el estrés. No todo el estrés es nocivo y no todo el agobio es estrés.

El estrés positivo es el «eustress» y el estrés negativo es el «distress».

El estrés positivo nos mantiene vivos, ya que nos ayuda a comprender todos los estímulos físicos, psicológicos y fisiológicos que suponen las pequeñas alegrías de la vida, porque el cuerpo es capaz de enfrentarse a las situaciones e incluso obtiene sensaciones placenteras de ellas, el eustress permite experimentar el mundo de una manera placentera.  Además de alentarnos a salir de nuestra zona de confort y tomar ciertos riesgos de una naturaleza no peligrosa, por lo tanto se relaciona con la hormona de la felicidad, la dopamina

Y por otro lado, el distress se traduce al español como angustia o aflicción, esta asociado a la producción de cortisol (hormona que es liberada ante la presencia de estrés). Este se activa ante una situación de amenaza interna o externa que requiere de un esfuerzo excesivo.

¿Cómo reconocer el estrés?

Cuerpo: dolor de cabeza, sueño, problemas digestivos, sudoración, palpitaciones, cansancio y calambres. 

Emociones: ansiedad, depresión, irritabilidad, enojo, agobio, inseguridad, desilusión, nerviosismo, inestabilidad, desconfianza.

Mente: concentración baja, falla de la memoria, pensamientos repetitivos, no se razona bien.

Hábitos: abuso del café, bebidas energéticas, comida chatarra, vicios, internet u otros medio para «calmarte».

Relaciones interpersonales: tensión, incomprensión, extrañeza y peleas con los seres queridos por cualquier motivo existente o no.

 

 

«Overthinking will destroy your happiness and your mood. It’ll make everything worse than it actually is. Take a deep breathe, exhale, and have faith. What’s meant to be will be»

Consejos para aliviar el estrés.

1. Hacer ejercicio: teayudará a bajar los niveles hormonales de cortisol y liberar endorfinas, te ayudará a tener una mejor calidad de sueño y te sentirás más seguro de ti mismo.

2. Encender una vela: existen aromas de velas que te ayudarán a calmarte un poco, como la lavanda, rosas, inciensos, naranja o flor de azar, será un tipo de aromaterapia. 

3. Reducir tu ingesta de cafeína: la cafeína no sólo se encuentra en el café, también en el chocolate, en el té y bebidas energizantes. A veces el tomar café les provoca nerviosismo a algunas personas, si a ti te pasa esto, es recomendable que lo dejes por un tiempo, de lo contrario, toma café pero con moderación. 

 

 

 

 

4. Pasar tiempo con tus amigos y familia: esto te ayudará a sobrellevar tus momentos difíciles y de seguro te brindarán apoyo emocional.

5. Reír: ayuda a reducir tu respuesta al estrés y la tensión muscular, también puede mejorar tu sistema inmunitario y tu estado  de ánimo.

6. Aprende a decir no: no tienes control sobre todos los factores que te estresan, pero sí sobre algunos. Trata de impedir las situaciones o acciones que te llevan a estresarte, aprende a diferenciar las situaciones que no aportan a tu felicidad y sólo buscan agobiarte.