¿Cómo aprendemos?

Según William Glasser, Psiquiatra Estadounidense.

Conocido por haber desarrollado una teoría de causa y efecto para explicar el comportamiento humano.

Aprendemos: 

10% de lo que leemos: La lectura es el primer paso. Si la lectura no se lleva a cabo, muy difícilmente los demás estímulos harán efecto en nuestro aprendizaje.

20% de lo que oímos: La memoria auditiva es muy importante y potente, ya que nos otorga emociones y experiencias.

30% de lo que vemos: Basar el aprendizaje sólo en imágenes es insuficiente, por lo tanto también hay que fijarnos en todo lo que nos rodea, nuestro entorno influye en nuestro aprendizaje.

50% de lo que vemos y oímos: Carteles en las calles, murales, pinturas, la tv, la radio, el diario. Todos esto entra en nuestro cerebro de forma automática, pero su recuerdo es efímero.

70% de lo que discutimos con otros: intercambiar ideas, hablar, conversar, interactuar con otros, una película o una canción. Estas son herramientas que ayudan a fijar el conocimiento de una manera mucho mas amigable.

80% de lo que probamos: correr, bailar, caminar, trotar, ir al parque, ir al cine, ir al colegio o al trabajo. Estas acciones quedan grabadas en nuestro conocimiento y cuando se repiten van formando tu personalidad.

95% de lo que enseñamos a otros: El intentar enseñar algo a los demás, transmitir tus conocimientos, contar tus experiencias, tu cerebro clasifica, ordena, elabora, estructura definiciones que luego serán explicadas y resumidas. Todo este proceso es fundamental para que todo el conocimiento que tienes no te abandone.

 

¿De qué nos sirve este estudio?

Este estudio demuestra que estamos expuestos constantemente por diferentes estímulos que vienen de diferentes direcciones, y estos influyen en la manera en que aprendemos y cómo lo hacemos. Actualmente se sabe que el aprendizaje no se forma sólo a partir de una clase con una profesora y sus alumnos escuchando, si no también por sobreestimulación, ya que influyen ámbitos sociales, personales, las redes sociales y la tecnología más que nunca. En su esquema de pirámide, Glasser nos ayuda a comprender mejor cómo es que los estudiantes aprendemos.